dilluns, 14 de juliol de 2008

Montilla: “No tindria sentit que fóssim bel·ligerants amb la jerarquia”.


Aquest dilluns a La Vanguardia li pregunten al president Montilla sobre la relació entre Església i Estat. Montilla explica que no té cap intenció de fer una croada laicista per distreure al personal, que no tindria sentit. Que a Catalunya no hi ha una situació de confrontació que ho justifiqui. Ho explica així: “Determinados sectores de la jerarquía eclesiástica, para distinguirlo de la Iglesia, han tenido una relación más bien de confrontación con el Gobierno de España, y por tanto es normal que cada uno acentúe sus posiciones. Esta situación no se ha dado en Catalunya, donde la jerarquía eclesiástica tiene otro talante, y no tendría sentido que nosotros fuéramos beligerantes con ellos.” Reafirma la postura exposada fa pocs dies en la presentació del Congrés del PSC.

I tot i el tarannà que Montilla reconeix als bisbes catalans, això no li estalvia les crítiques episcopals quan no els agrada el que fa el govern de la Generalitat, especialment en allò que té més competències reals com l’ensenyament. O sobre la Llei de Centres de Culte, que ara està dormint al Parlament. Caldria repartir mèrits entre el govern, per entendre que el laicisme ranci a Catalunya no ven, i als bisbes, per entendre que també és el seu govern i no l’enemic a batre.

Això ens permet respirar d’una altra manera:

-Jordi Juan: ¿Qué opinión tiene sobre la laicización que hace el PSOE, este distanciamiento en la relación entre la Iglesia y el Estado que está haciendo el PSOE?

-José Montilla: La Constitución ya marcó un modelo de separación entre el Estado y la Iglesia. Dicho esto, hay que tener presente que determinados valores de las religiones, y más de la religión católica, los encontramos también en los idearios de la izquierda. Tampoco podemos ignorar que la religión católica es mayoritaria.

-Tengo la sensación de que el Gobierno de Madrid hace gestos intencionados para distanciarse de la Iglesia, pero en cambio usted, como presidente de la Generalitat, ha hecho gestos en dirección contraria, de acercamiento a la Iglesia.

-Tiene que ver con situaciones diferentes. Determinados sectores de la jerarquía eclesiástica, para distinguirlo de la Iglesia, han tenido una relación más bien de confrontación con el Gobierno de España, y por tanto es normal que cada uno acentúe sus posiciones. Esta situación no se ha dado en Catalunya, donde la jerarquía eclesiástica tiene otro talante, y no tendría sentido que nosotros fuéramos beligerantes con ellos.

PD. Sobre aquest tema recomano l’article de Carlos García de Andoin sobre la laicitat de l’Estat a Vida Nueva. Si tots els qui defensen la laicitat diguessin el mateix, tot seria més fàcil.